Bomberos y sanitarios de Narón ponen a prueba su respuesta ante accidentes con víctimas atrapadas

El Servicio de Prevención y Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS) de Narón está desarrollando esta semana unas prácticas específicas para perfeccionar la intervención en accidentes de tráfico con personas atrapadas. En el ejercicio también participa personal de transporte sanitario urgente de Ferrolterra, con el objetivo de agilizar la respuesta y mejorar la atención a las víctimas desde los primeros minutos de la emergencia.
Las sesiones se centran especialmente en la denominada 'hora de oro', el periodo inicial tras un accidente en el que la rapidez y la coordinación de los equipos pueden resultar determinantes. Bomberos y sanitarios trabajan conjuntamente para reducir los tiempos de actuación y establecer procedimientos comunes ante situaciones de especial complejidad.
Entre los aspectos que se están entrenando figuran la valoración inicial de la víctima, la organización de la escena, la manipulación segura de personas atrapadas y la coordinación de los diferentes equipos durante la excarcelación. También se practica el uso de los equipos de protección individual, la utilización de una terminología común entre los servicios de emergencias y el trabajo coordinado en la triaje.
En total participan 16 bomberos y 13 profesionales sanitarios, que trabajan con vehículos colocados en distintas posiciones para reproducir diferentes escenarios. Los coches aparecen completamente volcados, apoyados sobre un lateral o sobre sus propias ruedas, lo que permite recrear algunas de las dificultades que pueden encontrarse en un accidente real.
Los vehículos empleados en las prácticas han sido cedidos por Desguaces do Noroeste. El ejercicio se divide en tres etapas principales: primero se realiza la valoración de la víctima y de la situación, después se lleva a cabo la excarcelación y, finalmente, se practica la extracción de la persona accidentada.
Una vez liberada la víctima, el entrenamiento continúa en el interior de una ambulancia asistencial, donde el personal sanitario completa la intervención. De esta manera, las prácticas permiten trabajar no solo la liberación de la persona atrapada, sino también la continuidad de la atención sanitaria después de su extracción.
El objetivo final es conseguir una actuación más coordinada entre bomberos y sanitarios cuando se produzca un accidente de tráfico, especialmente en aquellos casos en los que una víctima queda atrapada en el interior del vehículo y cada minuto puede resultar determinante.