Caos total en el Puente de Piedra: Pontedeume exige explicaciones al Estado y amenaza con movilizaciones

Pontedeume vuelve a vivir una jornada marcada por las retenciones y el caos circulatorio provocado por las obras del Puente de Piedra. El problema se ha agravado precisamente en una de las semanas de mayor movilidad del mes de agosto y ha provocado una reacción política generalizada para reclamar medidas que permitan reducir las afecciones al tráfico.
El alcalde de Pontedeume, el socialista Bernardo Fernández Piñeiro, ha anunciado este jueves la solicitud de una reunión urgente con el secretario de Estado de Infraestructuras para abordar una situación que considera 'totalmente inadmisible'. El regidor también ha advertido de que, si los problemas continúan, el Ayuntamiento convocará concentraciones públicas de protesta junto a los vecinos.
Fernández Piñeiro sostiene que las obras de las aceras del Puente de Piedra en el tramo situado en el municipio de Cabanas están provocando el colapso de las dos principales vías de comunicación de Pontedeume. A su juicio, existe una falta de previsión, planificación y coordinación que está generando 'retenciones kilométricas' y graves problemas de movilidad.
La rehabilitación del Puente de Piedra es una actuación necesaria para mejorar la seguridad y estabilidad de la infraestructura. Los trabajos cuentan con un presupuesto de 6,77 millones de euros e incluyen actuaciones sobre la cimentación, el tablero, las aceras, los sistemas de protección y la fábrica de piedra del puente.
El Gobierno local insiste en que nunca ha cuestionado la necesidad de las obras, pero reclama que su ejecución tenga en cuenta las circunstancias del tráfico, especialmente durante el verano. 'Las obras hay que hacerlas, pero hay que hacerlas bien', defiende el alcalde, que reclama coordinación, previsión y comunicación entre las administraciones.
La situación se produce después de varias advertencias y peticiones para reducir las afecciones a la circulación. El BNG ya había reclamado anteriormente medidas como la gratuidad de la AP-9 entre Vilar do Colo y Miño mientras duren los trabajos, con el objetivo de ofrecer una alternativa al tráfico de paso y evitar que el Puente de Piedra concentre toda la circulación.
El BNG exige soluciones concretas
El BNG de Cabanas y Pontedeume se ha sumado a las críticas y reclama a los gobiernos municipales que vayan más allá de trasladar su malestar al Ministerio de Transportes y a la Demarcación de Carreteras.
La formación nacionalista asegura que desplazamientos que habitualmente rondan los diez minutos están llegando a convertirse en trayectos de treinta o cuarenta minutos por las retenciones en la N-651. Además, advierte de que el colapso de la carretera nacional repercute directamente en el tráfico interno de ambos municipios, provocando problemas de circulación en otras calles.
El BNG recuerda que antes del inicio de los trabajos se había trasladado que la planificación tendría en cuenta las franjas horarias de mayor intensidad de tráfico. Para los nacionalistas, lo ocurrido este verano demuestra que esa previsión no se está cumpliendo.
La formación considera que la rehabilitación de la infraestructura es necesaria, pero reclama una planificación que permita garantizar, en la medida de lo posible, la movilidad y la seguridad vial. También recuerda que ya ha presentado iniciativas en el Congreso relacionadas con las obras y la regulación del tráfico.
El PP reclama 'sentido común'
El PP de Pontedeume también ha reaccionado al nuevo episodio de retenciones denunciando que el municipio permanece 'colapsado otro día más'. Los populares señalan que los problemas afectan a Ricardo Sánchez, la avenida de A Coruña y el propia Puente de Piedra, precisamente durante una de las semanas del año con mayor afluencia de personas y vehículos.
El PP reconoce que unas obras pueden generar molestias y considera que todos deben poner de su parte, pero cuestiona que Pontedeume quede prácticamente paralizado el 13 de agosto y en plena hora punta.
La formación reclama medidas 'inmediatas y eficaces' y resume su posición con una petición: 'sentido común'.
El debate político se intensifica así en torno a la gestión del tráfico durante las obras. Gobierno local, BNG y PP coinciden en la necesidad de reducir las afecciones, aunque plantean respuestas diferentes. Mientras el Ayuntamiento eleva la presión ante el Estado y plantea movilizaciones, el BNG reclama pasar de las quejas a las exigencias concretas y el PP reclama actuaciones inmediatas.
El Puente de Piedar constituye una infraestructura fundamental para las comunicaciones entre Pontedeume, Cabanas y el conjunto de la comarca del Eume. Las obras de rehabilitación, que se ejecutan por fases, ya habían provocado restricciones de tráfico y la implantación de circulación alternativa durante determinados periodos. Los detalles de las obras de rehabilitación del Puente de Piedra y sus restricciones de tráfico