El rural reclama una política de vivienda propia para frenar la despoblación de las parroquias

La falta de vivienda es uno de los principales obstáculos para atraer población al rural y garantizar el futuro de las parroquias. Así se lo trasladó el alcalde de San Sadurniño, Secundino García Casal, al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, durante su visita al municipio, en la que el regidor aprovechó para reclamar un plan específico de vivienda para el rural.
La propuesta parte de una realidad que el Ayuntamiento considera determinante para combatir la despoblación: la existencia de numerosas viviendas vacías que podrían volver a tener uso si contasen con apoyo público para su recuperación y posterior incorporación al mercado.
Recuperar casas vacías para atraer población
El alcalde defendió la necesidad de desarrollar una política de vivienda adaptada a las características de los pequeños municipios y de las parroquias rurales. En su opinión, no basta con promover vivienda en las ciudades o en los grandes núcleos urbanos, ya que también es necesario facilitar que las personas que quieran vivir en el rural puedan encontrar una casa en condiciones.
La recuperación del parque de viviendas abandonadas permitiría, según el Ayuntamiento, poner nuevos inmuebles en el mercado, facilitar el asentamiento de familias y dar respuesta a una de las dificultades que encuentran tanto las personas que quieren instalarse en el rural como los proyectos económicos que necesitan incorporar trabajadores.
García Casal vinculó así directamente la vivienda con la lucha contra la despoblación. Para el regidor, una parroquia no puede mantener su actividad si no existen condiciones para que nuevas personas se instalen en ella.
'El rural no pide caridad, pide justicia'
Durante su intervención, el alcalde advirtió de que la despoblación no debe asumirse como un fenómeno inevitable. A su juicio, existen decisiones políticas capaces de facilitar o dificultar que las personas permanezcan en el rural y que otras decidan trasladarse a vivir allí.
La vivienda es, en este sentido, una de las piezas fundamentales de la estrategia que reclama el Ayuntamiento. El objetivo sería articular ayudas y mecanismos específicos para rehabilitar inmuebles, facilitar su acceso y evitar que continúen vacíos mientras existe demanda de vivienda.
'El rural no pide caridad, pide justicia; apoyos y políticas públicas valientes y coherentes', resumió García Casal.
Vivienda y actividad económica, dos cuestiones conectadas
La reivindicación del alcalde no se limita al acceso residencial. El Ayuntamiento considera que contar con vivienda disponible es también necesario para consolidar la actividad económica y los servicios en el rural.
La falta de casas puede convertirse en una dificultad añadida para empresas, explotaciones ganaderas o nuevos proyectos que buscan personal, ya que la ausencia de oferta residencial puede impedir que posibles trabajadores se establezcan en el municipio.
Por ello, el alcalde defendió que las políticas contra la despoblación deben abordar de manera conjunta vivienda, empleo, servicios y actividad económica, en lugar de tratar cada problema de forma aislada.
Una petición dirigida a la Xunta
La reclamación fue trasladada directamente a Alfonso Rueda durante su presencia en San Sadurniño. El Ayuntamiento reclama que la Xunta dé un paso adelante y diseñe una línea específica para los municipios rurales, con recursos suficientes para recuperar viviendas y favorecer nuevos asentamientos.
La petición busca también cambiar el enfoque de las políticas de vivienda en el territorio. Para el Gobierno local, el rural no debería quedar fuera de las estrategias destinadas a facilitar el acceso a la vivienda por no contar con los mismos volúmenes de población que las ciudades.
La propuesta de San Sadurniño sitúa así la recuperación de las casas vacías como una herramienta para frenar la despoblación, pero también como una oportunidad para revitalizar las parroquias y garantizar su continuidad durante los próximos años.