La N-VI se convierte en una ruta de 'cazadores de eclipses' y duplica el movimiento habitual hacia A Coruña

La cuenta atrás para el eclipse total de Sol del miércoles 12 de agosto ya se deja notar en las carreteras gallegas. La histórica N-VI, que une Madrid y A Coruña, está registrando estos días un importante incremento de viajeros atraídos por el fenómeno astronómico, hasta alcanzar aproximadamente el doble del movimiento habitual en estas fechas de agosto.
El aumento está siendo detectado por la RUTA N-VI a través de diferentes indicadores, entre ellos el volumen de reservas, las activaciones de sus pasaportes y, especialmente, el tránsito por los puntos de sellado distribuidos a lo largo del recorrido. En algunos de estos puntos, el número de viajeros ya se ha duplicado y, en determinados casos, se acerca a triplicar lo habitual durante el mes de agosto.
El eclipse se ha convertido así en un nuevo reclamo para recorrer una carretera histórica que busca consolidarse como una experiencia turística en sí misma. Muchos de quienes se desplazan hacia A Coruña para contemplar el fenómeno han decidido convertir también el propio trayecto en parte del viaje, recuperando el antiguo recorrido de la N-VI y realizando paradas a lo largo del camino.
Un viaje que también forma parte de la experiencia
A Coruña será uno de los destinos elegidos por los viajeros que se desplazarán hacia el noroeste peninsular para observar el eclipse. Sin embargo, el interés no se limita al punto final del recorrido: la propia carretera se está convirtiendo en un atractivo vinculado al fenómeno astronómico, con visitantes que recorren la N-VI desde Madrid y aprovechan el trayecto para conocer los municipios y recursos situados a lo largo de esta histórica vía.
Desde la organización de la RUTA N-VI señalan que el movimiento de esta semana está muy por encima de lo habitual en el mes de agosto. 'Los datos de reservas, pasaportes y, sobre todo, el paso por los puntos de sellado nos están mostrando un incremento extraordinario. En algunos lugares prácticamente estamos triplicando el movimiento habitual', explican.
A este atractivo se suma una circunstancia excepcional: la N-VI atraviesa la zona desde la que podrá seguirse el eclipse, por lo que diferentes puntos de su recorrido permitirán a los viajeros integrar la observación del fenómeno en su propio itinerario.
De esta manera, el eclipse está generando un movimiento turístico que va más allá de los principales puntos de observación y que también está impulsando una ruta histórica que conecta el centro de la Península con A Coruña.
Con la llegada del 12 de agosto, la previsión es que el flujo de viajeros continúe aumentando, mientras Galicia se prepara para convertirse en uno de los principales escenarios de la Península para contemplar el eclipse total de Sol.