Las carrilanas volverán a tomar San Mamede con un fin de semana de velocidad, música y ambiente festivo

La cuenta atrás ya ha comenzado para una de las citas más originales del verano en Ferrolterra. La parroquia de San Mamede, en Valdoviño, acogerá del 7 al 9 de agosto la XXVIII Bajada de Carrilanas, un evento que cada año reúne a cientos de participantes y visitantes en torno a una combinación de velocidad, creatividad y ambiente festivo.
La programación arrancará el viernes, 7 de agosto, con la apertura de la zona de acampada a las 12.00 horas, permitiendo que los equipos y asistentes se instalen antes del inicio de la competición.
La actividad se intensificará el sábado. Entre las 15.00 y las 16.00 horas se llevarán a cabo las verificaciones técnicas y administrativas de los vehículos participantes. A las 17.00 horas comenzarán los entrenamientos oficiales y, una hora más tarde, a las 18.00 horas, se dará la salida a la primera bajada oficial, uno de los momentos más esperados del fin de semana.
La jornada continuará con la tradicional cena carrilanera, con un precio de 10 euros por persona, y con la celebración del XI Festival de Karaoke, previsto para las 22.00 horas.
El domingo llegará el día grande del evento. Entre las 12.00 y las 13.00 horas se celebrará la Bajada Infantil para participantes de entre 6 y 13 años, junto con el Correpasillos destinado a niños de 1 a 5 años. Después tendrá lugar la sesión vermú y, a las 13.30 horas, una paellada de marisco con raciones a 8 euros.
Por la tarde regresará la competición con la segunda bajada oficial a las 16.30 horas y la tercera y definitiva a las 18.00 horas. A continuación se disputará el concurso de saltos y, posteriormente, se celebrará la entrega de premios.
La organización reconocerá a los tres participantes más humorísticos, a los mejores clasificados de cada categoría y al autor del mejor salto de la edición. La programación concluirá a las 22.00 horas con la fiesta de clausura.
La Bajada de Carrilanas de San Mamede se ha convertido en uno de los eventos más emblemáticos del verano en Valdoviño. Más allá de la competición, la cita destaca por la originalidad de los vehículos artesanales, construidos por los propios participantes, y por el ambiente festivo que se genera durante todo el fin de semana, atrayendo tanto a aficionados al motor como a familias y visitantes.
Con casi tres décadas de historia, la prueba se ha consolidado como una de las referencias de las bajadas de carrilanas en Galicia, combinando deporte, ingenio y diversión en una celebración que cada verano llena San Mamede de público y expectación.