Las tres universidades gallegas y el Sergas activan un protocolo común para reforzar el apoyo psicológico al alumnado

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La Xunta, el Sergas y las universidades de A Coruña, Santiago y Vigo establecen un marco común para mejorar la prevención, la detección temprana y la continuidad de la atención
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19 Sep 2026

Las tres universidades gallegas y la Xunta, a través del Servicio Gallego de Salud (Sergas), han puesto en marcha un protocolo común de acompañamiento psicológico al alumnado universitario, una herramienta con la que Galicia busca avanzar hacia un modelo coordinado de atención a la salud mental dentro del sistema universitario.

El documento ha sido elaborado por un grupo de trabajo integrado por profesionales de la Administración sanitaria y de las universidades de Santiago de Compostela, A Coruña y Vigo. Su finalidad es establecer unas pautas compartidas para la atención psicológica, al tiempo que se facilita la coordinación con los recursos sanitarios y comunitarios cuando las necesidades de las personas atendidas requieran una intervención especializada.

El protocolo pretende así que el alumnado pueda acceder a una atención adecuada dentro del ámbito universitario y que, cuando sea necesario, exista una continuidad asistencial con los servicios públicos de salud.

Un modelo común para las tres universidades

La iniciativa parte de la experiencia acumulada por los servicios y unidades de atención psicológica de las tres universidades gallegas, junto con la evidencia científica disponible sobre intervención y prevención en el ámbito universitario.

Uno de los principales objetivos es homogeneizar los procedimientos y reducir las diferencias en la atención que puedan existir entre las distintas instituciones. El protocolo también establece mecanismos para mejorar la comunicación entre los servicios universitarios y el Sergas.

El documento apuesta por un modelo que combina prevención, detección temprana e intervención adaptada a las necesidades de cada estudiante, teniendo en cuenta los diferentes niveles de complejidad que pueden presentar las situaciones de malestar emocional.

Talleres, asesoramiento y prevención

Además de la atención psicológica, el protocolo contempla distintas actuaciones complementarias. Entre ellas figuran la realización de talleres psicoeducativos para el alumnado, el asesoramiento al personal de las universidades y la participación en iniciativas relacionadas con la investigación.

También se prevén acciones destinadas a dar a conocer entre la comunidad universitaria la existencia de los recursos de apoyo psicológico disponibles, con el objetivo de facilitar su acceso y evitar que el desconocimiento de estos servicios sea una barrera.

Una necesidad creciente entre la población universitaria

La salud mental del alumnado universitario ha adquirido un peso cada vez mayor en los últimos años. El propio protocolo recoge datos de investigación que apuntan a una presencia significativa de síntomas relacionados con la ansiedad y la depresión en este colectivo.

Según un metaanálisis reciente citado en el documento, el 16,78 % del alumnado universitario presenta sintomatología ansiosa, mientras que el 13,42 % presenta síntomas depresivos.

El protocolo también hace referencia a un estudio realizado tras la pandemia de la COVID-19 por el Ministerio de Universidades y el Ministerio de Sanidad entre estudiantes de las universidades españolas. Según los datos recogidos, cerca de la mitad de las personas participantes presentaba problemas de tipo depresivo y un porcentaje similar síntomas de ansiedad.

La investigación señalaba además que aproximadamente la mitad del alumnado consultado había percibido recientemente la necesidad de recibir atención psicológica. Entre los elementos considerados más beneficiosos para el bienestar aparecían las redes de apoyo, el acceso sencillo y rápido a profesionales y la información sobre los recursos existentes.

Coordinación más allá de la universidad

El nuevo protocolo pretende que los servicios universitarios no funcionen de manera aislada, sino integrados en una red en la que también participen los recursos sanitarios y comunitarios. De esta forma, los casos que precisen una atención diferente podrán continuar su recorrido asistencial dentro del sistema público.

La elaboración del documento contó con la participación de profesionales de las tres universidades, entre ellos Ana López Durán, responsable del Servicio de Atención Psicológica de la Universidad de Santiago de Compostela, y Carmela Martínez Vispo, integrante del equipo de investigación asociado a este servicio.

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