La alcaldesa de Moeche reivindica en Bruselas el derecho de las mujeres a vivir y trabajar en el rural gallego

La alcaldesa de Moeche, Beatriz Bascoy Maceiras, participó por invitación del Parlamento Europeo en las jornadas de trabajo sobre las mujeres en el medio rural organizadas por la Comisión de Desarrollo Regional (REGI). Durante su intervención, defendió que el derecho a permanecer en el territorio, uno de los objetivos de las futuras políticas de cohesión de la Unión Europea, debe tener en cuenta las dificultades específicas del rural gallego, como la dispersión poblacional, las limitaciones del transporte público y los problemas de acceso a la vivienda, en un contexto en el que también hay numerosas casas vacías.
Bascoy expuso ante la comisión dos proyectos impulsados con financiación europea que buscan favorecer el desarrollo económico y la permanencia de la población en el territorio. El primero fue el Centro de Transformación Agroalimentaria A Fusquenlla, promovido por siete ayuntamientos y la Diputación de A Coruña con fondos LEADER. Esta iniciativa ha formado ya a más de 110 personas y cuenta actualmente con más de un 75 % de usuarias mujeres. La alcaldesa destacó su capacidad para abrir una vía de actividad económica a través de la transformación de los excedentes agrarios y su posterior comercialización.
La segunda experiencia presentada fue el Centro de Desarrollo Económico y Social Rural TIC (CEDES Rural TIC), financiado con fondos destinados a las zonas de Transición Justa. El proyecto contempla la puesta en marcha de un centro público de teletrabajo, aulas de formación y espacios de trabajo compartido (coworking), con el objetivo de facilitar que los vecinos puedan desarrollar su actividad profesional sin abandonar el municipio. Bascoy subrayó el papel que pueden desempeñar las mujeres en estos espacios.
La regidora reclamó que las futuras ayudas europeas se adapten a las condiciones concretas del rural gallego y tengan en cuenta factores como el envejecimiento, la falta de transporte de proximidad y las dificultades de acceso a la vivienda. Según advirtió, estas carencias generan desigualdades que afectan especialmente a las mujeres, que continúan asumiendo responsabilidades tradicionales y, en muchos casos, cubriendo con su trabajo los déficits de los servicios públicos.
También pidió que el diseño de la nueva Política Agraria Común (PAC) reconozca la realidad de las explotaciones agroganaderas gallegas y el papel de las mujeres que las sostienen. Como ejemplo, señaló que en Moeche más de la mitad de las explotaciones ganaderas tienen a una mujer como titular.
Por último, Bascoy defendió que las ayudas puedan cubrir el 100 % de las inversiones en los municipios pequeños y que incorporen líneas de financiación con capacidad de decisión y gestión directa municipal. Esta última demanda fue incluida por la eurodiputada del BNG Ana Miranda en sus enmiendas al presupuesto de la Unión Europea para el periodo 2028-2034.